miércoles, 4 de marzo de 2015

Escritor de poesías tristes

...Caminó despacio hacia aquella habitación de poca luz y encontró en ella un empolvado escritorio hambriento de aventuras, a la espera del poeta, de los brazos del autor y del raspar de aquel carbón con el que escribe. Junto a él, una maltratada silla de oficina, una vieja lámpara que ilumina eterna, un desgastado lápiz con el borrador mordido que yacía abandonado casi a punto del suicidio y alrededor decenas de hojas de papel marchitas, repletas de frases y poesías tristes que hasta al más frio e insensible corazón le arrancaban una lagrima y suspiros de dolor.


Acomodó la silla por el respaldo y con miedo tomo asiento, se sentía aún el denso pensamiento de aquel letrista de palabras tristes que por meses se vio perdido entre nubes grises, horizontes sin luz y el eterno invierno de la ausencia de ilusiones. A pesar de todo levantó el lápiz y un intenso escalofrío recorrió su cuerpo, tomó una hoja de papel y esperó...esperó una hora, dos horas, tres horas. 


Con grafito en mano observó el profundo vacío de la hoja en blanco hasta que en un momento y sin saber por qué, lo invadio la sensacion de inexplicable felicidad, la comisura de sus labios titubeantes esbozaron la sonrisa de quien sabe que todo va estar bien, cada músculo de su entumecido cuerpo se relajó...y escribió la poesía más alegre jamás escrita.

miércoles, 22 de octubre de 2014

El Estudiante

Una avalancha de palabras rimbombantes
creadas para solucionar los problemas del mundo,
términos ingenieriles de alto nivel,
intentan entrar en mi cabeza de un solo golpe.

Como haciendo la maleta para un largo viaje:

Te aseguras de llevar todo aquello que tenga la mínima posibilidad de serte útil.

Intentas cerrar esa maleta,

es imposible.

Se sale un calcetín por aquí;

el cepillo de dientes por allá.

Te sientas en sobre la valija para forzar la cremallera
hasta que finalmente después de un forcejeo violento,
una dura lucha en la que por momentos fuiste tu quien se encontraba debajo de ella
por obra del espíritu santo los objetos se acomodan
y logras dar el ultimo jalón.....zzzzip!!click!


...donde quedaron las llaves del coche?


miércoles, 27 de agosto de 2014

Mi Conocida

Mujer bonita de tiempos escasos,
de días fabulosos y danzas de colores brillantes.
Mi breve amiga de corazón en mano
y garras de filo mortal.

Ella fue mi fugaz aventura de risas,
cómplice de una noche tranquila de bailes sensuales, 
leyendas de besos fallidos al aire
y de copas que chocan brindando a futuro.

La conocí aquel día del mes que ya no recuerdo
en una plática tendida que se ha llevado el viento,
no recuerdo tampoco su voz pero la invento.
Ha pasado ya tanto tiempo.

Ella es ahora mi amiga que no conozco
de fotos que no son mías, de viajes en que no estuve,
y tal vez un día el viento la traiga de vuelta,
en una noche tranquila de luna llena, 
es por eso que siempre dejo la ventana abierta.





martes, 25 de febrero de 2014

Itinerario de Vuelo

Ayer desperté creyendo que podía volar. Es más, tenía la certeza. Fue uno de esos días en que despiertas y te sientes tan ligero, agitas los brazos, agitas las piernas y las sientes diferente; ligeros, flexibles, pero fuertes a la vez.

Aún así no le hice caso, claro, sería estúpido creerlo de verdad. Continué mi rutina esperando que la extraña sensación desapareciera pero llego la tarde y no fue así, al contrario, la sensación de que podía volar era aún más fuerte. Casi sentía que de un buen salto podría despegarme de la tierra tan alto como el más grande de los árboles conocidos por el hombre. Ni siquiera sé cuánto mide uno de esos árboles, pero de que podía volar alto, podía.

Salí de la oficina y caminé hacia mi coche decidido a terminar con esta situación de una vez por todas; estaba convencido de que podía volar. Si cualquiera me lo hubiera preguntado en ese momento le hubiera contestado con un SI rotundo y sin más hubiera zarpado en vuelo. Deje mi maletín junto a mi coche, apreté bien las agujetas de mis zapatos (no quisiera perderlos en el espacio aéreo), me puse mi chamarra porque se bien que las temperaturas en la estratosfera son muchísimo muy frías, y por último tome un trago de agua de mi cantimplora (siempre cargo una en mi coche).

Justo a tiempo me percaté de que no tenía la menor idea de cómo debía emprender el vuelo. Supuse que era necesario correr para tomar algo de velocidad, los aviones lo hacen. Así que corrí a máxima velocidad; corrí por 50 metros y pensé, no es suficiente; corrí por otros 200 metros y pensé, espero que sea suficiente, porque no puedo más (mi condición física no es la óptima). En el instante abrí los brazos en forma de alerones (no me pregunten porque), y de un salto tome altitud con la cara al viento, eleve los pies hacia atrás y los cruce (como guardando el tren de aterrizaje); estaba volando. En mi rostro se dibujó una placentera sonrisa, por mi cuerpo corrió la adrenalina como pólvora que se enciende, en mi pecho sentía la libertad, las famosas mariposas; y cerré los ojos. 

No sé, creo que fueron más de cinco minutos los que permanecí en el aire, surcando el espacio, los cinco minutos más maravillosos de mi vida. De pronto dos ligeros golpes de suave vegetación impactaron mi cara y provocaron la curiosidad de mis ojos, por lo que levanté los párpados para encontrarme a pocos centímetros del pasto. No alcance a gritar cuando mi rostro se impactó estrepitosamente con el suelo, primero mi frente y mi ojo y después mi mejilla, para rematar con el resto de mi cuerpo mientras mis brazos aún se hallaban abiertos en todo su esplendor. Después me arrastre por césped por más de 4 metros.

Permanecí unos segundos en el suelo disimulando gemidos de dolor y me levanté lo más rápido que pude. Ya de pie me quede pensando, decepcionado dije - Bah! Aterrizaje forzoso, debo aprender a aterrizar; por lo demás, creo que ha sido un excelente vuelo.

No creo que lo vuelva a intentar, al menos no hasta que olvide lo doloroso que es el aterrizaje. Camine hacia mi coche esperando que nadie me hubiera visto, no quisiera que mi capacidad para volar recién encontrada fuera descubierta.


lunes, 30 de diciembre de 2013

Pornografia De Un Amor Frustrado

Te advierto, no respondo; un cierto dia te voy a encontrar porque lo hare mi destino despues de pensarlo mil dias y soñarlo mil noches. 

Perdon, te pido disculpas si te incomoda, pero no evitare tomarte por la cintura, y no solo asi, sino que no impedire que mi mano recorra tu espalda y despues descanse justo sobre esa curva, justo arriba de lo impensable. Dudo que vaya poder contener las ganas que tengo de tenerte cerca, mucho mas cerca, que sientas que exhalo sobre tu mejilla y que se mezclen nuestras particulas de aire. Que verguenza, espero no te des cuenta cuando se me erice la piel de sentir tu nariz tocando la mia; disculpa mis labios que por reflejo se acercaran de mas a los tuyos y tal vez los bañe en mi aliento libidinoso.

No quisiera abusar de tu confianza, pero que mas da, te confieso que no tendras oportunidad de tomar un respiro ni decir palabra alguna; que mi boca entrometida embestira la tuya, y tu saliva sera la mia, y tu cuerpo y el mio seran una sombra.

Cuando menos lo esperes tu cabello estara suelto, tu blusa en el suelo y tu falda en cualquier lado menos en tu cintura, mis manos freneticas tomando el recorrido de tu piel, arañando, apretando, acariciando; y se detendran tan solo un segundo a sentir el encaje de tu ropa interior para despues arrancarla con sutil violencia.
Cuando menos lo pienses solo gemidos y entrecortados suspiros saldran de tu boca...
...

y al final, cuando menos lo desees...cuando menos lo sospeches te voy a soltar
te añorare en un segundo, y en otro te olvidare
y asi habre saciado mis ganas de tenerte, mas nunca las de amarte.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Desamor de Rutina

Sin conocerte pienso en ti,
Sin pensarlo te extraño,
suspiro en la fantasía de un amor inexistente,

abrazo tu cuerpo desnudo siempre y solo en mi mente.


Sin esperarlo te encuentro,

Sin razonar corro el riesgo,

Sin notarlo inconsciente me entrego como un libro abierto, me lees.

Y vuelvo a caer en la vieja traición de mi mente al corazón.


Sin intentarlo te pierdo,

En aceptarlo me ahogo,
Regreso al eterno extrañar los besos que no te he robado,

De nuevo a intentar descifrar tu acertijo difuso,

A mirarte la espalda y después a un intruso.

Y aunque duela no puedo negar,

que tienes tu la fórmula perfecta,
el brillo en tus ojos, la sonrisa contagiosa, el toque maestro,
el divino poder de que provoca...que provoca esto
el que yo este escribiendo estas letras
y que lo haga pensando en ti.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Detras del Cesto

De aquel recóndito lugar se han escuchado historias increíbles de disparatada imaginación, y sin embargo nadie sabe con certeza lo que realmente sucede ahí. Oscuro, inhóspito; hay quien dice que pequeños duendes provenientes de aquel lóbrego recinto invaden nuestros sacros aposentos y roban a nosotros los humanos tan intimas posesiones que ni siquiera estamos dispuestos a revelar lo que nos ha sido hurtado.

Yo mismo jamás he visto uno, mas puedo imaginarlo: demoniacas criaturas, sombrías alimañas de dientes largos que sobresalen de sus bocas esbozando una burlona sonrisa, narices amplias que capturan el más lejano y tenue olor de sus ansiados trofeos, protuberantes ojos de perturbada mirada que ni el hombre más fuerte de mundo soportaría mirar por más de un par de segundos, execrables entes amantes de lo ajeno; desde aquí os digo que os aborrezco desde el fondo de mi alma.

Derecho, izquierdo, derecho, izquierdo, derecho, izquierdo...una a una ordeno mis calcetas marcadas cada cual con el lado que les corresponde; calzoncillos, camisas, camisolas, blanco, negro, azul, tiene todo un orden, una razón de ser, nada debe faltar.

Y así, a la mañana siguiente, después del reconfortante baño de esponja, al acercarme al cajón descubro que mi ropa interior no está completa, puedo verlo claramente, el calcetín negro izquierdo del sábado simple y sencillamente ha desaparecido. ¡Imposible! -exclamo al viento al tiempo que doy un golpe a puño cerrado sobre la cubierta del buro....

....Esto no puede continuar así, ¡esto se acabo! -continuo hablando al aire, esperando que las desgraciadas sabandijas me estén escuchando. Tomo el primer objeto de aristas afiladas que encuentro a mi paso, me dirijo hacia aquel lugar, estoy decidido. Se bien que si no hago algo al respecto pronto me veré vagando por las calles ausente de prendas intimas que me protejan de las inclemencias del tiempo. Estoy decidido a recuperar todo lo perdido a como dé lugar.

Me acerco cada vez más, por fuera parece inofensivo, un simple cesto de ropa sucia. De pronto vienen a mi mente imágenes de lo que podría encontrar ahí detrás, tal vez sea horripilante, no lo sé, tal vez me encuentre con una inmensa pradera de calcetines, calzones y camisetas que en tiempos pasados di por perdidos...tal vez nunca jamás regrese.

Aquí voy...deséenme suerte. Adiós.